TG: Los Jeans
Escrito por: doctor-tardis
Adaptado y traducido por: Mayo
La casa se encontraba extrañamente vacía y aún así, era una
sensación a la que no estaba acostumbrado. Por lo general, mi madre estaría
trabajando alrededor de la limpieza del lugar, mientras hablaba por teléfono o me
gritaba a mí por algún pequeño problema. Sin embargo, ella no estaba, ya
que se encontraba de vacaciones con su nuevo novio, así que mi visita afuera de
la Universidad sería uno donde estaría descansando de la familia, en casa solo. Soy
un chico de 22 años, y soy el más joven
de mis hermanos, los cuales se han ido afuera a trabajar y a viajar. Mi
madre tiene 45 años, y recientemente se divorció de mi padre incumplidor, por
lo que se ha sentido un tanto sola por aquí. Supongo que es por eso que
ella se fue tan pronto con su novio. Seguí mi camino hacia arriba, a mi
habitación tranquila donde mis posesiones mundanas yacían sin ser tocadas por
el mundo exterior, bueno, por supuesto, a excepción de la ropa recién lavada que
dejo mi mamá para mí antes de irse. Había (claro) una nota en la parte
superior de la pila de ropa. "Querido Liam, aquí está su ropa recién
lavada… bla, bla, bla… por favor mantenga la sala de estar limpia… bla, bla,
bla, cariño si ves mi… bla, bla, bla… por favor… bla, bla, bla… te quiere mamá".
“¡Maldita sea, ella ni siquiera me dejó dinero!". Me senté en la cama,
tomé mi cesto de ropa sin lavar y agarré ciegamente de ahí un par de jeans que sobresalían
de la pila de ropa, mientras mi mente estaba en la luna. Cuando empecé a
tirar los jeans por mis piernas, me sorprendió la sensación apretada que me
daban. "Uf, ¿se hicieron más pequeños con el lavado?" me
pregunté. Cuando por fin me las arreglé para deslizarlos completamente hacia
arriba, pude ver que los jeans parecían mucho más suaves, elegantes y de
bonitas proporciones. La cintura era más alta y me apretaban con fuerza
mientras yo los detenía. Me miré en el espejo y me puse rojo de vergüenza. ¡Me
había puesto de alguna manera en los jeans de talle alto de mi mamá! "Uf,
me veo raaaaro" Me reí mientras trataba de desabrochar y quitarme los
jeans. Sin embargo, no podía sacármelos. "¿Pero qué champurrados
está pasando con estos jeans?". De repente me quedé helado y
reflexioné lo que acababa de decir. "¿Champurrados? ¿Pero qué? Eso
es algo que mamá diría". Me puse de pie y me miré detenidamente en el
espejo. Los jeans parecían mejor acoplados que hace un minuto, mi pelo
parecía un poco más largo a comparación de mi usual pelo corto, y mi cara se
veía sin vello y bien cuidado."¿Por qué esto me parece tan raro? ¿Será
este espejo? Tal vez sea esta habitación, quiero decir ¡esta tan
desordenada! ¡¿Qué clase de persona podría vivir en esta suciedad!?". Por
alguna razón sólo podía ver a mi habitación como un desorden catastrófico siendo
habitada por un hombre perezoso. Sin embargo, lo siguiente que supe fue que
estaba sosteniendo mi pecho en una oleada de dolor. "Ah...
necesito... algo de la habitación de mi... mamá". Me encontré fuera de mi
habitación y en dirección a la habitación de mi mamá a través del pasillo. Empecé
a asaltar sus cajones y al instante contemplé un grande, sujetador rojo de
encaje. "Sí", me dije mientras me quitaba la camisa, "esto
parece correcto...". Me puse el sujetador de encaje en mis nuevas
tetas de copa D así como mi pelo castaño y corto ahora me llegaba a la altura
de los hombros en un color negro y completamente liso, al igual que de mamá.
Me aparté el pelo de los ojos, fui a un
segundo cajón en busca de otro artículo. Mis manos, ahora con las uñas más
largas y rojas, se deslizaron a través de los encantadores tops de mi mamá antes
de detenerse en un apretado, de corte bajo, top de piel de leopardo de mangas largas. "Esto
debería... entrar" de alguna manera me logré convencer a mí mismo de
meterme el top ajustado por encima de mi cabeza. Miré al espejo del armario
y pude ver a mi mamá mirando en él. "¡Oh, mamá! Yo... ", sin
embargo, me di cuenta de que el reflejo estaba pronunciando las mismas palabras
que yo decía. Este reflejo no era el de mi madre. ¡Era el mío! "¡¡Oh
Dios... Soy mi propia madre!!”. Grité de terror, como en mi pecho rebotaron mis
nuevas tetas y mi rostro daba la expresión de una mujer de 45 años de edad. "No,
No, ¡soy Lianne! ¡Quiero decir, soy LIAM! Oh Dios, ahora incluso empiezo a
usar su nombre". Caminé alrededor de mi nueva habitación, pensando en
lo que podía hacer cuando, a continuación, alcancé a ver la habitación de Liam
al otro lado del pasillo. "Por Dios... mi hijo es tan desordenado",
me dije mientras mi mano se posó en mi cadera."¡Bueno, él no entiende lo
que le digo! Probablemente lo heredó de su padre incumplidor. Estoy tan
contenta de haberme desecho de una vez por todas de él, que bueno que me
divorcié de ese hombre". Negué con la cabeza los pensamientos de mi
mamá en mi mente. "No, no puedo llegar a ser ella... yo... no... soy
él nunca más... yo soy.... ella... soy.... ¡Lianne, madre de Liam!". Me
detuve de sacudir la cabeza cuando una sensación como de frescura se apoderó dentro
de mi cuerpo. "¡Wow, me alegro de que me haber resuelto ese lío! Casi
me olvidaba que estabas allí Lianne." Entré en la habitación de Liam y
empecé a recoger la ropa sucia del suelo. "Ok, así que tengo que
lavar la ropa de Liam, ponerme en contacto con Rick sobre el fregadero de la
cocina, aspirar el piso de la sala, empezar a trabajar en la cena de esta noche". Justo
cuando estaba arreglando mi horario del día, me miré en el espejo para
comprobar mis recién comprados jeans de talle alto. "Tengo que decir
Lianne, estos jeans se te ven muy bien", me dije con confianza mientras me
soplaba un beso de mis bonitos labios rojos. "Realmente tengo que
agradecer a Liam por comprármelos", me dije a mí mismo mientras me llevaba
el cesto de ropa de Liam a la habitación de lavado por el pasillo. "¡Oh,
bueno, supongo que con ser su madre son suficientes gracias!".
Link de la historia en su versión original:
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